Trabajé dos décadas en multinacionales con SAP y miles de herramientas de gestión. Y vi siempre lo mismo: el área que más necesita visibilidad (la que decide pagos, inversiones y proyecciones) termina haciendo cálculos en Excel a las 11 de la noche.
Vi personas brillantes vivir el día a día sin saber si llegaban a fin de mes. Vi planillas vendidas a $50 que no resolvían nada. Vi a inversores en CADIEM o Investor pagar por tableros obsoletos. Y vi cómo SAP, con todo su poder, no resuelve la pregunta que un analista se hace a las 9 PM: ¿puedo tomar esta posición el mes que viene dado mi flujo proyectado?
Hay otra cosa que pocos admiten en voz alta. Soy desarrollador. Tengo amigos y colegas que escriben software financiero de nivel mundial: gente que diseña sistemas bancarios, dashboards de trading, integraciones contables complejas. Y la mayoría, incluso ellos, llevan sus propias finanzas en un Excel desordenado o no las llevan. Es la paradoja silenciosa de nuestra industria: construimos herramientas para todos los demás, pero nunca para nosotros mismos.
Daily Suite es esa herramienta. Hecha por un dev. Para programadores que reconocen el patrón, y para cualquiera que nunca tuvo una opción que respete su realidad. Desde el oficinista que quiere salir adelante hasta el director de wealth management que necesita una vista limpia del cliente. Sin condescendencia. Sin suscripciones. Con la disciplina de la contabilidad clásica y la flexibilidad de las herramientas modernas.
P.D. Yo era ese mismo dev. Mi propia planilla, esa que se rompía sola y que arrastraba años, todavía está en una carpeta del 2018. Por eso construí esto.